Siempre es lo mismo, menos mal que ya una está de vuelta de casi todo.
Esta vez el problema era básicamente laboral. Tener una relación, si es que se puede llamar así de algún modo, al margen de la justicia suprema de jefes y de incógnitas al principio tenía su gracia.
Después de un tiempo en el que sólo importaba si alguien podía o no vernos fuera de la oficina dejó de parecerme "simpático".
A menudo fantaseaba con verme con el a escondidas en la sala de la fotocopiadora y que me arrancara los botones de la camisa a mordiscos mientras y rememorando infinidad de películas americanas nos fotocopiabamos parte de nuestros cuerpos desnudos.
En fin, efectivamente solo fantaseaba por que el estaba tan atemorizado con la idea de que alguien se enterara que en ningún momento podría haberse hecho realidad. Más bien todo lo contrario.
Apenas me saludaba, ni me hablaba... Ni podíamos contarnos al final del día las fatalidades acontecidas en aquella gigantesca cárcel de salarios y órdenes.
Cuando por fin la distancia nos separó y ya no había motivo aparente para "esconderse" resultó que el motivo principal no era tanto el tema laboral como yo creía. Era la escondida por que así acababa el juego, por que en realidad era mejor tenerme en fila, enganchada y arrastrada pero siempre con una gran pamela y unas ridiculas gafas de sol.
Me sobraba la gabardina. Así que decidí enseñar mi cuerpo desnudo a la mayoría de los presentes.
Esto no fue nada divertido para el.
El trabajo, el dinero y un buen coche. Todo eso me ganó la partida. No me sorprende, por que en realidad yo siempre pierdo.
Grandes The Beatles
lunes, 24 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
MetePatas
Normalmente soy una fanática de los álbum de boda. Yo que de una plantilla de unos 15 trabajadores son la única soltera, me vuelvo loca viendo los recuerdos de las bodas de los demás.
Hoy, he recordado que no había visto el álbum de boda de una de mis compañeras, así que en cuanto la he pillado por banda le he dicho:
-¡Tia, a ver cuando nos traes tu álbum! Qué eres la única que me queda por ver.
-- Pues, sí... A ver Laura yo te lo traigo se te hace ilusión pero, ¿Recuerdas que me estoy divorciando?.
¡Joder! Y encima se de buena tinta que está siendo una separación algo traumática, se me ha ido la olla, lo reconozco. Casi me han gritado al unísono: - ERES UNA METEPATAS.
Y ahora que me he puesto a contarlo, recuerdo mil y un millón de veces en los que la bocaza me ha jugada malas pasadas.
La última vez que vino a vernos un delegado regional, le dije que la que había antes que él era gilipollas perdida y tenía una risa tipo "pulgoso" que daba ganas de vomitar, resultó ser una de sus mejores amigas. Mantengo el puesto de trabajo, aún no se como.
En otra ocasión, preparando un presupuesto para una cliente. Le planté en los morros unos miles de euros y le dije: ¿Bueno, y cómo lo ve?. Y me contestó: Pues, mal... Lo veo mal, ¿recuerdas que soy ciega?
(Cómo cojones va a leer un presupuesto una señora que es ciega...¡Por Dios, Laura!)
El caso, es que con frecuencia siempre que hablo mal de alguien tengo al primo, al sobrino o a la tía delante de mis narices y cuánto más lo pienso más rápido me doy cuenta de que me ha pasado desde siempre.
Soy una MeTePaTas, en todas y cada una de las cosas que hago. Pienso que es algo genético, algún código inmodificable, inalterable e innato y yo no puedo luchar contra eso.
Genética 1- Servidora 0.
Dejádme que me consuele así.
(He vuelto a ver "Casi Famosos" y estoy loca, loquísima con la banda sonora. Feliz Miércoles)
Hoy, he recordado que no había visto el álbum de boda de una de mis compañeras, así que en cuanto la he pillado por banda le he dicho:
-¡Tia, a ver cuando nos traes tu álbum! Qué eres la única que me queda por ver.
-- Pues, sí... A ver Laura yo te lo traigo se te hace ilusión pero, ¿Recuerdas que me estoy divorciando?.
¡Joder! Y encima se de buena tinta que está siendo una separación algo traumática, se me ha ido la olla, lo reconozco. Casi me han gritado al unísono: - ERES UNA METEPATAS.
Y ahora que me he puesto a contarlo, recuerdo mil y un millón de veces en los que la bocaza me ha jugada malas pasadas.
La última vez que vino a vernos un delegado regional, le dije que la que había antes que él era gilipollas perdida y tenía una risa tipo "pulgoso" que daba ganas de vomitar, resultó ser una de sus mejores amigas. Mantengo el puesto de trabajo, aún no se como.
En otra ocasión, preparando un presupuesto para una cliente. Le planté en los morros unos miles de euros y le dije: ¿Bueno, y cómo lo ve?. Y me contestó: Pues, mal... Lo veo mal, ¿recuerdas que soy ciega?
(Cómo cojones va a leer un presupuesto una señora que es ciega...¡Por Dios, Laura!)
El caso, es que con frecuencia siempre que hablo mal de alguien tengo al primo, al sobrino o a la tía delante de mis narices y cuánto más lo pienso más rápido me doy cuenta de que me ha pasado desde siempre.
Soy una MeTePaTas, en todas y cada una de las cosas que hago. Pienso que es algo genético, algún código inmodificable, inalterable e innato y yo no puedo luchar contra eso.
Genética 1- Servidora 0.
Dejádme que me consuele así.
(He vuelto a ver "Casi Famosos" y estoy loca, loquísima con la banda sonora. Feliz Miércoles)
sábado, 15 de mayo de 2010
Arena y Cal
¿Quién sabe si podría gustarme el juego que habitualmente utilizas para mantenerme enganchada?
¿Es posible que soporte un mordisco en la yugular un día y horas y más horas de silencio para contrarrestar?
Es un juego sucio, eso lo entiendo.
Desquiciante.
Quizá un juego que estás acostumbrado a jugar, del que siempre obtienes respuesta. Juego al que con bastante probabilidad abandones al tenerme a mí como rival principal.
Por que con frecuencia tu me ofreces arena y yo soy pura cal.
Por que el tira y afloja constante se quedó en mi más lejana adolescencia.
Por que he olvidado la diversión de la partida.
Por que los "te quiero" vacíos ya no me satisfacen, mucho menos si vienen acompañados de letargos de soledad.
Y los intentos torpes, vagos y desganados no son lo que anhelo.
Si abandonas, no te retaré nunca más.
Y es que... No soporto que me ofrezcas una de cal y otra de arena.
Feliz fin de semana a tod@s
¿Es posible que soporte un mordisco en la yugular un día y horas y más horas de silencio para contrarrestar?
Es un juego sucio, eso lo entiendo.
Desquiciante.
Quizá un juego que estás acostumbrado a jugar, del que siempre obtienes respuesta. Juego al que con bastante probabilidad abandones al tenerme a mí como rival principal.
Por que con frecuencia tu me ofreces arena y yo soy pura cal.
Por que el tira y afloja constante se quedó en mi más lejana adolescencia.
Por que he olvidado la diversión de la partida.
Por que los "te quiero" vacíos ya no me satisfacen, mucho menos si vienen acompañados de letargos de soledad.
Y los intentos torpes, vagos y desganados no son lo que anhelo.
Si abandonas, no te retaré nunca más.
Y es que... No soporto que me ofrezcas una de cal y otra de arena.
Feliz fin de semana a tod@s
miércoles, 5 de mayo de 2010
Escupiendo palabras
Por que con frecuencia me encuentro con la espantosa facilidad de vomitar el alma.
Que los brotes psicóticos que sudo son el pan nuestro de cada día.
A menudo desgarro corazones con sabor a mantequilla y me alimento de sonrisas.
Por que cada vez más, siento como pelean seres enfurecidos dentro de mi estómago.
Anudo besos con alambre de espino y pretendo abrazarte sin camisa de fuerza.
Por que escupiendo palabras, sólo se me ocurre un fatídico nombre.
Y es que contigo soy escoria. Sin ti, simplemente no soy.
domingo, 25 de abril de 2010
Brasil, Mon amour... ¿O no era así?
Siempre que conozco a alguien interesante tengo la sensación de que no tienen absolutamente nada que ver conmigo.
El problema es que, como digo, esto me pasa SIEMPRE. La afirmación me obliga a preguntarme si yo misma coloco barreras e impedimentos donde no los hay. No es posible que no haya nadie en el mundo que esté cargado de un ritmo parecido al mío.
Y es que la melodía a veces cambia, mis notas son las que no varían.
En los últimos 2 años he conocido a unas 4 o 5 personas distintas con las que he tenido algo de "roce" y me han bastado 3 minutos para confirmar mi teoría. No tenéis nada que ver conmigo.
Soy un bicho raro, lo admito. Mis casi 27 años no se adecúan a la edad común y las responsabilidades y obligaciones minan una parte de mi vida que debería estar más activa. Ya no hay remedio, fue una decisión pasada e inamovible. La libertad a cambio de la carcel de una casa, que no es mía pero me proporciona el frío que necesito para seguir manteniéndome en modo "glacial". En modo "standby".
Conocí de manera curiosa a una persona poquito mayor que yo. Impedimento número 1, no menores de 30. Alguien que tienen posibilidad de viajar a menudo, que puede permitirse fiestas y descontroles, que dedica sus fines de semana a "salir de fiesta" y en su tiempo libre organiza viajes al fin del mundo.
En un momento me preguntó que haría yo ese mismo sábado:
- A las 14:00 después de salir del trabajo, tengo que tender un par de lavadoras, bañar a mi perra aprovechando el buen tiempo... Dar un paseo por la pinada que hay cerca de casa y tomar un poquito el sol en mi terraza con un martini en la mano. Después iré a tomar un café y veré una película en el cine. Sobre las 2 estaré durmiendo y así lentamente... llegará el domingo.
Y tú, ¿qué harás?
- Yo me voy a Córdoba a rodearme de vinitos y tapas, a emborracharme hasta el amanecer con 4 amigachos (que más bien parecen salidos de una escena madura de "High school musical", con pinta de "guays" y a los que se les arriman todas las nenas).
Y yo, me pregunto en que momento de mi vida, tomé la decisión de salir de casa de mis padres. En que momento me di cuenta de que la lavadora es mi segundo hobbie y la plancha, el tercero. En que instante valoré que pesaba más la independencia que los viajes, las fiestas y la vida social.
¿Dónde quedó eso de los polvos sucios en un coche más sucio aún?
¿Tengo casa para alojar vivarachos cuando se cansan de las borracheras a media noche?
En fin, no tenemos nada que ver.
El problema es que, como digo, esto me pasa SIEMPRE. La afirmación me obliga a preguntarme si yo misma coloco barreras e impedimentos donde no los hay. No es posible que no haya nadie en el mundo que esté cargado de un ritmo parecido al mío.
Y es que la melodía a veces cambia, mis notas son las que no varían.
En los últimos 2 años he conocido a unas 4 o 5 personas distintas con las que he tenido algo de "roce" y me han bastado 3 minutos para confirmar mi teoría. No tenéis nada que ver conmigo.
Soy un bicho raro, lo admito. Mis casi 27 años no se adecúan a la edad común y las responsabilidades y obligaciones minan una parte de mi vida que debería estar más activa. Ya no hay remedio, fue una decisión pasada e inamovible. La libertad a cambio de la carcel de una casa, que no es mía pero me proporciona el frío que necesito para seguir manteniéndome en modo "glacial". En modo "standby".
Conocí de manera curiosa a una persona poquito mayor que yo. Impedimento número 1, no menores de 30. Alguien que tienen posibilidad de viajar a menudo, que puede permitirse fiestas y descontroles, que dedica sus fines de semana a "salir de fiesta" y en su tiempo libre organiza viajes al fin del mundo.
En un momento me preguntó que haría yo ese mismo sábado:
- A las 14:00 después de salir del trabajo, tengo que tender un par de lavadoras, bañar a mi perra aprovechando el buen tiempo... Dar un paseo por la pinada que hay cerca de casa y tomar un poquito el sol en mi terraza con un martini en la mano. Después iré a tomar un café y veré una película en el cine. Sobre las 2 estaré durmiendo y así lentamente... llegará el domingo.
Y tú, ¿qué harás?
- Yo me voy a Córdoba a rodearme de vinitos y tapas, a emborracharme hasta el amanecer con 4 amigachos (que más bien parecen salidos de una escena madura de "High school musical", con pinta de "guays" y a los que se les arriman todas las nenas).
Y yo, me pregunto en que momento de mi vida, tomé la decisión de salir de casa de mis padres. En que momento me di cuenta de que la lavadora es mi segundo hobbie y la plancha, el tercero. En que instante valoré que pesaba más la independencia que los viajes, las fiestas y la vida social.
¿Dónde quedó eso de los polvos sucios en un coche más sucio aún?
¿Tengo casa para alojar vivarachos cuando se cansan de las borracheras a media noche?
En fin, no tenemos nada que ver.
viernes, 16 de abril de 2010
Viernes
Llegas pronto, mucho más de lo que yo esperaba y tengo que hacer piruetas con la plancha del pelo mientras tocas el timbre. Lo curioso del asunto es que tampoco me importa demasiado si tengo que salir frente a ti con la cara lavada y el pelo arremolinao.
Apareces con traje, recién salido del trabajo y completamente repeinado. He de decir que me gusta mucho más cuando te "desmelenas". Nos abrazamos... y yo, sigo tensa. Tensión que va desapareciendo a medida que avanzan las bromas y los piques, los reproches de broma y los besos en serio.
Con el paso de las horas me doy cuenta de que soy incapaz de dejar de sonreir, eso era algo que hacía tiempo no me pasaba. Normalmente yo siempre estoy medio enfadada, o al menos con media sonrisa de esa que asusta.
Contigo es distinto, me siento libre y encerrada, me siento yo y otra persona a la vez. Tengo la seguridad de que jamás iremos más allá que el hecho de vernos esporádicamente y que me hagas feliz esos minutos pero también quiero saborear al máximo ese espacio que me brindas y de la posibilidad de lo imposible, de la ilusión de la catástrofe.
Se acabó el fin de semana, empezó el mal tiempo. Te llevaste el sol a eso de las 6 de la tarde para dejarme una semana más que gris.
Saliste de la puerta de mi casa y nos dimos un beso, yo huí a la ducha para conseguir desprenderme un poco de tu olor penetrante, de la angustiosa felicidad.
Cuando aún me enjuagaba el pelo, oí el movil sonando sin parar cerca del lavabo y el timbre de casa gritando mi nombre. Reflexioné... Y sólo podías ser tú. ¿Vendrías a decirme que te quedabas para siempre?... Tonta de mí. Abrí la puerta encharcada no se muy bien si en el sudor de la emoción o en la mascarilla para el pelo y ahí estabas, con una sonrisa en los labios... y preguntándome si era tan amable de ayudarte a cerrar el maletero de tu descapotable (...)
(Por que no cabían correctamente las maletas... Y adiós)
En fin. La vida.
Feliz fin de semana a todos :):):):):):)
sábado, 3 de abril de 2010
La primavera... la sangre altera.
Es sábado, y por lo que a mí respecta, se me acabó la semana de vacaciones. Y sí, es sábado y aún me queda un día. El domingo, el día más fatídico de la semana. Estoy ansiosa por saber apreciarlos, porque siempre los odié, igual que a los lunes, martes, miércoles y jueves.Los domingos son aquellos días en los que me paso las horas pensando que al día siguiente es lunes, tiene gracia que desperdicie todo un santo día retorciéndome por eso.
Lo cierto es que a las 8 de la tarde, en este día de primavera, aún hace sol y disfruto en la terraza de un martini y unos cuantos cigarros, los pajaritos cantan, mi perra se caga cerca de mi pie y yo a pesar de haber dormido hasta las 12 de la mañana tengo un sueño que me caigo de espaldas, y mientras oigo a Franz Ferdinand me pregunto que hay que hacer en esta vida para no tener que levantarse un lunes a las 7:30 de la mañana. Tendría que haberme dedicado a hacer realidad el sueño de mi vida, que era tener una banda de rock. Aún no se muy bien que falló, supongo que el no tener voz ni gracia tuvo algo que ver.
Como he dormido hasta las 12 he tenido un sueño que aún a estas horas recuerdo. Soñaba que te quedabas, lo más interesante de todo es que quería que te quedaras. Recuerdo que obviaba el miedo, olvidaba las tensiones y me dejaba llevar… Al final te permitía asomar la patita por la ventana de casa. Y pensé que mejor dejar entrar una “patita” que nada…
Y que como buen perro, dormías en el tejado sin tener las 7 vidas de un gato, y que como compañía no estabas nada mal, aunque se que llorarás cuando te deje solo y que al final olvidaré darte de comer y suplicarás dando golpecitos a tu comedero de oro.
No hace mucho tiempo “asesiné” a mis pájaros. Fue un golpe duro, se congelaron de frío. Y es que yo estoy helada, y con el tiempo he olvidado a brindar calor, a coger una manta a tiempo y abandonarme a la temperatura adecuada.Te dejaré morir, a ti y a otros tantos . . . Y es que la primavera aún no sabe ofrecerme la temperatura que necesito.
viernes, 26 de marzo de 2010
Huelo a vacaciones ...
Breve encuentro el nuestro...
Apenas unas horas que podrían haber sido muertas y finalmente fueron nuestras.
Una cena, una copa ... Y un abrazo.
Ese mismo instante que terminó con tu olor impregnado en mi sofá y en mi cama.
Posiblemente ya te odie. Acabo haciéndolo con casi todo el mundo. El "NO" siempre por delante.
Probablemente no me plantee volverte a ver. Lo cierto es que intuyo que en tu memoria también se va emborronando mi cara. Y en el mejor de los casos, repetiremos esa cena, copa y cama y volverás a dejar tu aroma clavado en fibras, algodones y sábanas.
Y
Mañana se habrá esfumado.
Y tú con el.
Y yo, seguiré aquí.
Lo sabes, ¿no?
...
Comienzo mi semana de vacaciones, ya estaba bien.
para LVV
Apenas unas horas que podrían haber sido muertas y finalmente fueron nuestras.
Una cena, una copa ... Y un abrazo.
Ese mismo instante que terminó con tu olor impregnado en mi sofá y en mi cama.
Posiblemente ya te odie. Acabo haciéndolo con casi todo el mundo. El "NO" siempre por delante.
Probablemente no me plantee volverte a ver. Lo cierto es que intuyo que en tu memoria también se va emborronando mi cara. Y en el mejor de los casos, repetiremos esa cena, copa y cama y volverás a dejar tu aroma clavado en fibras, algodones y sábanas.
Y
Mañana se habrá esfumado.
Y tú con el.
Y yo, seguiré aquí.
Lo sabes, ¿no?
...
Comienzo mi semana de vacaciones, ya estaba bien.
para LVV
domingo, 21 de marzo de 2010
Mon amour
... Y es que la dichosa frasecita de: "Siempre nos quedará París" no cumple a la perfección lo que yo opino al respecto.
Acabo de ver An Education y he recordado por un momento que en otra vida yo también estuve en Paris, aunque desgraciadamente me pasee por las calles de la ciudad del amor cogiendo de la mano a un corazón roto. Y es curioso mirar atrás y saber que los carísimos cafés no fueron pagados con ilusión, el sena no reflejó apenas sonrisas, ni siquiera aquella a medias de la Mona Lisa.
Por que visité Notre-dame sin sentirme una gitana enamorada y tampoco bailé a los pies de la torre Eiffel. Ni compartí un buen vino a la luz de la luna.
París, se vive diferente cuando estás tremendamente enamorado. Llamadme cursi, pero si alguna vez alguien me propone ir a Paris, al igual que la protagonista de la peli, diré que me encantará conocer por primera vez la ciudad de la luz.
... Y sonreir.
¡Pasad buen domingo!
lunes, 15 de marzo de 2010
Curioso
Curioso que te encuentre sentado en la última fila de asientos de la barra mugrienta de un bar.
Curioso que tus ojos azules destiñan en grises desperfectos que ya no perfilan absolutamente nada.
Más inquietante aún saberte vestido con la misma ropa con la que hace 3 días nos encontramos y nuestros hombros chocaron mientras tú mirabas fijamente al suelo.
Levantas la mirada y sonríes, en realidad no tengo muy claro si lloras.
Curioso que antes de que abra la boca me pidas una cerveza y saques el billete arrugado de tu bolsillo.
Me abrazas antes de que pueda ni siquiera tocar el botellín.
Añicos.
La curiosidad mató al gato.
martes, 9 de marzo de 2010
martes, 2 de marzo de 2010
Últimos coletazos
A pesar de estar de puta pena...
De que se hayan desmoronado un millón de ilusiones...
De encontrarme a un pasito atronador de la cola del paro...
De que mi cuenta corriente de ganas de llorar...
De que me pase día si, día también peleando con telefónica...
De que me multaran hace un año por retrasarme en la declaración de la renta ...
Y que por eso el puto gobierno me haya retirado la ayuda del alquiler ...
A pesar de seguir al borde del suicido...
Tenerte cerca, mirarte a la cara y darte un abrazo me sienta tan bien que creo que soy la mujer más afortunada del mundo, al menos, durante unas horas.
De que se hayan desmoronado un millón de ilusiones...
De encontrarme a un pasito atronador de la cola del paro...
De que mi cuenta corriente de ganas de llorar...
De que me pase día si, día también peleando con telefónica...
De que me multaran hace un año por retrasarme en la declaración de la renta ...
Y que por eso el puto gobierno me haya retirado la ayuda del alquiler ...
A pesar de seguir al borde del suicido...
Tenerte cerca, mirarte a la cara y darte un abrazo me sienta tan bien que creo que soy la mujer más afortunada del mundo, al menos, durante unas horas.
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