Mostrando entradas con la etiqueta Basado en hechos reales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Basado en hechos reales. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de agosto de 2010

Onironauta 2.0

Me sentía cómoda en el sofá. Lo normal es que una se sienta cómoda, lo sé. Pero en mi caso es extraño vivir intensamente esa fase REM en un sitio que no sea la cama, con el pijama puesto y todas las luces apagadas. Nunca he dormido demasiado bien, así que rara vez he experimentado la siesta en el sofá.
Hoy sí.
Dormía y como a menudo, era consciente de que estaba soñando. Y como siempre en estos casos siento la angustiosa desesperación de intentar despertarme.
-Estoy soñando otra vez que sueño, joder. En realidad siemplemente estoy soñando y lo sé, ¿cómo me he podido quedar dormida en el sofá? ¡Qué raro!. Lola duerme en el otro sofá, qué cabrona, se ha subido aprovechando que estoy roncando como un mono. Cuando consiga despertarme verás...

Pero no, no puedo despertarme. No quiero dormir sabiendo que estoy durmiendo, no quiero soñar que estoy durmiendo por que ya lo estoy. Estoy es absolutamente de locos. ¿por que me pasan estas putas cosas siempre a mí?.
Bueno va, una... dos ... TRES! Sí! me he despertado, veo la tele tal cual se quedó cuando acabó el capítulo de "Fringe" que veía, se ven las letritas del DVD que no he apagado por que me quedé sopa, Lola no está en ninguna parte, yo sigo tumbada pero... Joder, si yo había cambiado los cuadros del salón la semana pasada... ¡Mierda! ¡Sigo soñando!.-

Después de la tercera intentona con mis típicos: Uno, dos... TRES, con los que cada vez más me siento como Mayra Gómez Kemp, imbécil perdida de tanto contar he conseguido despertar.

Mi reacción instantánea como tantas otras ha sido encenderme un cigarro y comer una onza de chocolate negro. Y después me he ido directamente a la wiki.

Resulta que tengo sueño lúcido, parálisis del sueño y falso despertar. Me pasa casi a menudo y al parecer no es tan infrecuente ni tan grave. El caso es que a los Onironautas como yo la vida nos ha dotado de una inmensa capacidad para ser capaces de controlar el sueño y hacer y deshacer a nuestro antojo mientras estamos en esa fase. Para saber si estás despierto o no, al parecer, se ha de hacer un "test de realidad" que es básicamente hacer alguna prueba que nos indique si ya estamos despiertos o no, por que os aseguro que es difícil de resolver.
En este caso, mi test de realidad fueron los cuadros, que eran los que he tenido en casa durante 4 años y que cambié hace unos días.

Hubiera preferido tener algún superpoder como la telepatía o el teletransporte. Y de tele, pues tengo una, sí, y no está nada mal.

En mi próxima fase REM intentaré controlar mi sueño y traer a algún buenorro de hollywood que me ahogue las penas,... Sí, es algo superficial pero cuando controle mi "poder" ya me tomaré un café con Saramago o algo así.

Os iré informando.

Dulces "sueños" ...

domingo, 25 de julio de 2010

Hipoteca Single

Ha pasado más de un mes desde que hice mi primera visita al banco. Al único banco que me recibió.
Y sí, fue el único que después de preguntarme mi estado civil y saber que pido una hipoteca para mí sola tuvo la decencia de atenderme. Los otros 4 o 5 me vinieron a decir que las hipotecas no son para "singles" y mi madre que me acompañaba en esos trágicos instantes asentía con la cabeza e inmortalizaba ese momento en su mente para poder incordiarme los 3 o 4 días siguientes con frases como: "Hasta para pedir una hipoteca hay que tener novio. ¿Lo ves, Laura?".

La verdad es que lo único que me apetecía en esos momentos mientras el del banco me miraba con cara de: -Mocosilla, tu estás flipando si crees que voy a molestarme si quiera en ver tu documentación- era ponerme a gritarles a todos que son unos cabrones, hijos de la gran puta que se han dedicado a dar hipotecazos a diestro y siniestro durante 20 años y ahora, una persona honrada como yo, tiene que pagar el pato.

Joer, quiero hipotecarme. ¿Es tan difícil de entender? Que sí, si ya sé que soy muy joven, que tengo toda la vida por delante y que puedo seguir viviendo de alquiler. También se que si algún día quiero marcharme a ver mundo y vivir la vida de mochilera, una casa en propiedad es una gran carga.
Pero, mirad... Yo no me voy a ir a vivir aventuras en plan Indiana "Co"-Jones ni tampoco me iré a estudiar inglés a Estados Unidos. No voy a dar la vuelta al mundo en 80 días, ni en 2 años y tampoco voy a esperar a encontrar a ese que siempre me dijeron que sería el hombre de mi vida, para poder pagar una hipoteca.

La hipoteca, la pagaré sola. Sin pretensiones, sin esperas. ¿De verdad es posible que haya gente que quiera una pareja para poder comprarse una casa? No me cabe ninguna duda.

No quiero un novio, pero si sentís lástima por mí se aceptan donativos para que la vida SINGLELIANA se me haga más fácil en mi futura vivienda. Que, pobre de mí, disfrutaré y pagaré más sola que la una.

... Y a muNcha honra.

jueves, 17 de junio de 2010

El chico de la rosa


Soy idiota.

Si, lo he sido siempre, no es una revelación sorprendente.

El caso es que suelo quejarme a menudo del surtido de hombres que rodean mi mundo. Aquellos que desaparecen más rapido que la alegría de la aficción española en el mundial. Esos hombres a los que insulto por que sólo buscan unas tetas contra las que frotarse.

Hace unas semanas cumplí 27 años, me fuí cuatro días fuera para celebrarlo. El viaje no tenía otro fin que salir por ahí, volver con 4 kilos de más y olvidarme un poco de la vida cotidiana que no es que me conforte mucho.

Una noche, bailando "Grease" en una pub (si, aún hay sitios que no se olvidan de las canciones míticas), crucé un par de miradas con un chico con bastante gracia, una perilla y los oyuelos más simpáticos que había visto en mi vida.
Nos acercamos un par de veces y bailamos "juntos" aunque no revueltos.
Al cabo de unos minutos, vino con una rosa en la mano. No usó ninguna frase tipo "una rosa para otra rosa" ni nada por el estilo. Sólo me la dió y me sonrió. Hablamos un poco y seguimos nuestro camino.
Al mismo tiempo mis amigas hablaban con un grupo de chicos de esos catalogables en el grupo de "tíos buenos" y con los que yo no había cruzado palabra.

Querían cambiar de bar, así que me acerqué al chico de la rosa y le dije donde íbamos a estar. Lo cierto es que parecía "diferente", quizá fue una gran ilusión óptica, pero realmente parecía que merecía la pena dedicarle algunos minutos más.
Me lo encontré rato más tarde en "El Granero".
Hablamos... Nos hicimos unas fotos y poco más. Sólo me miraba.
Le dije que tenía que ir al baño y el me dijo que iba a ver como estaban sus amigos. Nos perdimos por un instante cuando yo volví de vaciar la vegija (cosa que hago muy a menudo).

Sabía que estaba por ahí... Pero al final, terminé en los brazos de uno de los "tíos buenos" con los que íba el resto del grupo. Un especímen de los antes mencionados, con el único objetivo de mostrarme sus tatuajes y abdominales en un baño público o con suerte en una habitación de hotel.

Y es que, al final... siempre es lo mismo: Soy idiota.


Pd: Si alguien sabe de un chico, que regaló una rosa a una chica que cumplía 27 años y a la que después vió morreandose con un fornido gilipollas que le dé mis señas. Gracias.

¡Feliz jueves!

miércoles, 19 de mayo de 2010

MetePatas

Normalmente soy una fanática de los álbum de boda. Yo que de una plantilla de unos 15 trabajadores son la única soltera, me vuelvo loca viendo los recuerdos de las bodas de los demás.
Hoy, he recordado que no había visto el álbum de boda de una de mis compañeras, así que en cuanto la he pillado por banda le he dicho:
-¡Tia, a ver cuando nos traes tu álbum! Qué eres la única que me queda por ver.
-- Pues, sí... A ver Laura yo te lo traigo se te hace ilusión pero, ¿Recuerdas que me estoy divorciando?.
¡Joder! Y encima se de buena tinta que está siendo una separación algo traumática, se me ha ido la olla, lo reconozco. Casi me han gritado al unísono: - ERES UNA METEPATAS.

Y ahora que me he puesto a contarlo, recuerdo mil y un millón de veces en los que la bocaza me ha jugada malas pasadas.
La última vez que vino a vernos un delegado regional, le dije que la que había antes que él era gilipollas perdida y tenía una risa tipo "pulgoso" que daba ganas de vomitar, resultó ser una de sus mejores amigas. Mantengo el puesto de trabajo, aún no se como.

En otra ocasión, preparando un presupuesto para una cliente. Le planté en los morros unos miles de euros y le dije: ¿Bueno, y cómo lo ve?. Y me contestó: Pues, mal... Lo veo mal, ¿recuerdas que soy ciega?
(Cómo cojones va a leer un presupuesto una señora que es ciega...¡Por Dios, Laura!)

El caso, es que con frecuencia siempre que hablo mal de alguien tengo al primo, al sobrino o a la tía delante de mis narices y cuánto más lo pienso más rápido me doy cuenta de que me ha pasado desde siempre.

Soy una MeTePaTas, en todas y cada una de las cosas que hago. Pienso que es algo genético, algún código inmodificable, inalterable e innato y yo no puedo luchar contra eso.
Genética 1- Servidora 0.
Dejádme que me consuele así.

(He vuelto a ver "Casi Famosos" y estoy loca, loquísima con la banda sonora. Feliz Miércoles)

sábado, 15 de mayo de 2010

Arena y Cal

¿Quién sabe si podría gustarme el juego que habitualmente utilizas para mantenerme enganchada?
¿Es posible que soporte un mordisco en la yugular un día y horas y más horas de silencio para contrarrestar?
Es un juego sucio, eso lo entiendo.
Desquiciante.

Quizá un juego que estás acostumbrado a jugar, del que siempre obtienes respuesta. Juego al que con bastante probabilidad abandones al tenerme a mí como rival principal.

Por que con frecuencia tu me ofreces arena y yo soy pura cal.
Por que el tira y afloja constante se quedó en mi más lejana adolescencia.
Por que he olvidado la diversión de la partida.

Por que los "te quiero" vacíos ya no me satisfacen, mucho menos si vienen acompañados de letargos de soledad.
Y los intentos torpes, vagos y desganados no son lo que anhelo.

Si abandonas, no te retaré nunca más.

Y es que... No soporto que me ofrezcas una de cal y otra de arena.



Feliz fin de semana a tod@s

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Un día cualquiera




-Buenas tardes, ¿Cuénteme, en que podemos ayudarle?
-Pues mira guapa tengo un dolor de cohones en una muela.
-Aja. ¿Le molesta desde hace mucho? ¿Al masticar? ¿Con el frío y el calor?
-Me duele hasta respirando, rubia. Y es que, se junta todo, coño.
¿Sabes? Hace 6 meses me he comprado una casa de la hostia en el mismico centro del pueblo. 650 metros. 5 habitaciones. Mira, mira que manos tengo. Mira las manos de no parar de trabajar en 30 años, (Me tocó para que comprobara la aspereza de sus manos).
Y ahora mi mujer se pone mala, depresión dicen que tiene. Me toca hacer de comer y limpiar. No podemos disfrutar de la casa, toda la vida ahorrando y ahora mira, se junta todo. Y encima la jodida muela.
-Ya, los enredos nunca vienen sin compañía. ¿Bueno y cuénteme, cuánto tiempo hace de la última visita al dentista?
-¿Yo? Al dentista, no he ido nunca, yo soy muy bestia. Parto las nueces con los dientes y abro las cervezas con las muelas. (Le ha faltado contarme que parte las almendras con el rabo).
-Claro, por eso se le ha roto alguna de ellas.
-No, no... Eso es por la edad. Ya te digo guapa, yo he sido un bestia para todo. Ahora que mi mujer está mala y... llevo 8 meses a pan y agua, perdona que te lo diga así pero es que yo soy muy sincero, no puedo evitar pensar en todas las tías que se me cruzan y lo que .... Bueno, en fin, que mirar no es pecado ¿no?.
-No, no.... Claro que no.
(Silencio)
Bueno, a lo que íbamos. ¿Y se cepilla usted los dientes habitualmente?
-¿Cepillarme? Ni los dientes ni a la mujer... (ja,ja,ja). A mí me gusta decir las cosas tal y como son y desde hace 8 meses que mi mujer no quiere, voy a "manopla" diaria. (Manopla, si. Esa es la expresión que ha usado).
-Bueno,... ¿Y está usted tomando alguna medicación? ¿O tiene alguna alergia?
-El látex no me da alergia (guiño, guiño). Aunque pensándolo bien, no he tenido que ponerme un condón de ésos en mi vida.
-Ajam...
-¿Bueno y ahora qué?
-Pues ahora, vamos a hacerle una radiografía. Acompáñeme, por favor.
-Moza, yo te acompaño dónde tú digas.
-... Glup...

Si no fuera porque trabajo en un establecimiento sanitario, y por que imagino que el uniforme invita a que nos cuenten la vida, diría que es una situación de lo más surrealista.



En fin...