Siempre que conozco a alguien interesante tengo la sensación de que no tienen absolutamente nada que ver conmigo.
El problema es que, como digo, esto me pasa SIEMPRE. La afirmación me obliga a preguntarme si yo misma coloco barreras e impedimentos donde no los hay. No es posible que no haya nadie en el mundo que esté cargado de un ritmo parecido al mío.
Y es que la melodía a veces cambia, mis notas son las que no varían.
En los últimos 2 años he conocido a unas 4 o 5 personas distintas con las que he tenido algo de "roce" y me han bastado 3 minutos para confirmar mi teoría. No tenéis nada que ver conmigo.
Soy un bicho raro, lo admito. Mis casi 27 años no se adecúan a la edad común y las responsabilidades y obligaciones minan una parte de mi vida que debería estar más activa. Ya no hay remedio, fue una decisión pasada e inamovible. La libertad a cambio de la carcel de una casa, que no es mía pero me proporciona el frío que necesito para seguir manteniéndome en modo "glacial". En modo "standby".
Conocí de manera curiosa a una persona poquito mayor que yo. Impedimento número 1, no menores de 30. Alguien que tienen posibilidad de viajar a menudo, que puede permitirse fiestas y descontroles, que dedica sus fines de semana a "salir de fiesta" y en su tiempo libre organiza viajes al fin del mundo.
En un momento me preguntó que haría yo ese mismo sábado:
- A las 14:00 después de salir del trabajo, tengo que tender un par de lavadoras, bañar a mi perra aprovechando el buen tiempo... Dar un paseo por la pinada que hay cerca de casa y tomar un poquito el sol en mi terraza con un martini en la mano. Después iré a tomar un café y veré una película en el cine. Sobre las 2 estaré durmiendo y así lentamente... llegará el domingo.
Y tú, ¿qué harás?
- Yo me voy a Córdoba a rodearme de vinitos y tapas, a emborracharme hasta el amanecer con 4 amigachos (que más bien parecen salidos de una escena madura de "High school musical", con pinta de "guays" y a los que se les arriman todas las nenas).
Y yo, me pregunto en que momento de mi vida, tomé la decisión de salir de casa de mis padres. En que momento me di cuenta de que la lavadora es mi segundo hobbie y la plancha, el tercero. En que instante valoré que pesaba más la independencia que los viajes, las fiestas y la vida social.
¿Dónde quedó eso de los polvos sucios en un coche más sucio aún?
¿Tengo casa para alojar vivarachos cuando se cansan de las borracheras a media noche?
En fin, no tenemos nada que ver.
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domingo, 25 de abril de 2010
sábado, 3 de abril de 2010
La primavera... la sangre altera.
Es sábado, y por lo que a mí respecta, se me acabó la semana de vacaciones. Y sí, es sábado y aún me queda un día. El domingo, el día más fatídico de la semana. Estoy ansiosa por saber apreciarlos, porque siempre los odié, igual que a los lunes, martes, miércoles y jueves.Los domingos son aquellos días en los que me paso las horas pensando que al día siguiente es lunes, tiene gracia que desperdicie todo un santo día retorciéndome por eso.
Lo cierto es que a las 8 de la tarde, en este día de primavera, aún hace sol y disfruto en la terraza de un martini y unos cuantos cigarros, los pajaritos cantan, mi perra se caga cerca de mi pie y yo a pesar de haber dormido hasta las 12 de la mañana tengo un sueño que me caigo de espaldas, y mientras oigo a Franz Ferdinand me pregunto que hay que hacer en esta vida para no tener que levantarse un lunes a las 7:30 de la mañana. Tendría que haberme dedicado a hacer realidad el sueño de mi vida, que era tener una banda de rock. Aún no se muy bien que falló, supongo que el no tener voz ni gracia tuvo algo que ver.
Como he dormido hasta las 12 he tenido un sueño que aún a estas horas recuerdo. Soñaba que te quedabas, lo más interesante de todo es que quería que te quedaras. Recuerdo que obviaba el miedo, olvidaba las tensiones y me dejaba llevar… Al final te permitía asomar la patita por la ventana de casa. Y pensé que mejor dejar entrar una “patita” que nada…
Y que como buen perro, dormías en el tejado sin tener las 7 vidas de un gato, y que como compañía no estabas nada mal, aunque se que llorarás cuando te deje solo y que al final olvidaré darte de comer y suplicarás dando golpecitos a tu comedero de oro.
No hace mucho tiempo “asesiné” a mis pájaros. Fue un golpe duro, se congelaron de frío. Y es que yo estoy helada, y con el tiempo he olvidado a brindar calor, a coger una manta a tiempo y abandonarme a la temperatura adecuada.Te dejaré morir, a ti y a otros tantos . . . Y es que la primavera aún no sabe ofrecerme la temperatura que necesito.
domingo, 14 de febrero de 2010
Desperdicios

El objetivo de este post, a día de hoy y en estas horas era simplemente despedirme de todos vosotros o al menos, dedicaros un "hasta luego" que creo que es lo mínimo que merece la gente que ha dedicado algún minuto de su vida a leer las idioteces que escribo en este blog sin sentido. No tengo nada que decir, nada que contar...
Al final este psicólogo de líneas y páginas no me deja desaparecer tan fácilmente y cuando me dispongo a escribir un "adiós" los dedos fluyen solos dibujando maneras que ni yo misma entiendo.
A veces siento que desperdicio mi tiempo en esto, en realidad, no tengo otra cosa en que desperdiciarlo, creo que por eso, sigo asomándome por este lugar de vez en cuando, para no dejar pasar mi terapia, para sentirme parte de la vida de otras personas leyendo sus vivencias, sus intereses, sus miedos y sus dudas.
No puedo desentenderme tan rápido, no puedo dejar de pensar en que los días, las horas, los minutos con sus segundos pasan a una velocidad que me atrofia los sentidos, que no me deja respirar adecuadamente, que me asusta y aterra.
No he hecho nada con mi vida. Nada en absoluto. Todo está vacío, y hoy creo que es el día en el que soy más consciente que nunca.
Dedico 40 horas a la semana a trabajar (esto lo hago desde hace 10 años), no llego nunca a fin de mes, no tengo hobbies ni entretenimientos, lo que más ocupa mi tiempo es hacer cuentas, hacer cuentas para poder permitirme salir a cenar fuera un par de veces al mes.
Dedico mi tiempo libre a ver series o películas, a leer (cada vez más de vez en cuando) y a lamentarme, a arrepentirme de tantas y tantas cosas que he ido haciendo mal a lo largo de mi existencia.
Me he equivocado probablemente con todas y cada una de mis elecciones desde que tengo uso de razón hasta ahora. Dediqué poco tiempo de mi vida a las amistades, centrando mi círculo en dos o tres personas que a día de hoy no veo si no dedico mi fin de semana a acrivillar a sms (viernes, sábado y del domingo ya paso). Pienso que si hubiera estado más atenta ahora mismo no tendría practicamente que suplicar la atención de ese círculo tan reducido.
En el aspecto laboral no me siento satisfecha, no vivo haciendo algo que me gusta. De echo, tengo ganas constantes de mandar a la mierda a la mitad de la gente que me rodea. Estoy harta de las buenas caras, harta de conformarme, de la infravaloración, del sueldo de mierda... etc.
Tengo proyectos en mi cabeza, tengo ideas y tengo miedo. Ése es el problema, mi falta de cojones, mi falta de dinamismo, coraje y de alguien que crea en mí y me apoye.
Necesito un cambio. Urgente.
Seguiré por aquí, al menos de momento. No preocupaos, de momento no me suicido. Éso merecería otro post (o no).
...
(Por otro lado, comentar que no suelo borrar comentarios, me gusten o no. Pero en uno de los últimos post alguien anónimo hizo un comentario muy muy fuera de tono que creo que no merecía quedarse ahí. Sólo eso.)
Al final este psicólogo de líneas y páginas no me deja desaparecer tan fácilmente y cuando me dispongo a escribir un "adiós" los dedos fluyen solos dibujando maneras que ni yo misma entiendo.
A veces siento que desperdicio mi tiempo en esto, en realidad, no tengo otra cosa en que desperdiciarlo, creo que por eso, sigo asomándome por este lugar de vez en cuando, para no dejar pasar mi terapia, para sentirme parte de la vida de otras personas leyendo sus vivencias, sus intereses, sus miedos y sus dudas.
No puedo desentenderme tan rápido, no puedo dejar de pensar en que los días, las horas, los minutos con sus segundos pasan a una velocidad que me atrofia los sentidos, que no me deja respirar adecuadamente, que me asusta y aterra.
No he hecho nada con mi vida. Nada en absoluto. Todo está vacío, y hoy creo que es el día en el que soy más consciente que nunca.
Dedico 40 horas a la semana a trabajar (esto lo hago desde hace 10 años), no llego nunca a fin de mes, no tengo hobbies ni entretenimientos, lo que más ocupa mi tiempo es hacer cuentas, hacer cuentas para poder permitirme salir a cenar fuera un par de veces al mes.
Dedico mi tiempo libre a ver series o películas, a leer (cada vez más de vez en cuando) y a lamentarme, a arrepentirme de tantas y tantas cosas que he ido haciendo mal a lo largo de mi existencia.
Me he equivocado probablemente con todas y cada una de mis elecciones desde que tengo uso de razón hasta ahora. Dediqué poco tiempo de mi vida a las amistades, centrando mi círculo en dos o tres personas que a día de hoy no veo si no dedico mi fin de semana a acrivillar a sms (viernes, sábado y del domingo ya paso). Pienso que si hubiera estado más atenta ahora mismo no tendría practicamente que suplicar la atención de ese círculo tan reducido.
En el aspecto laboral no me siento satisfecha, no vivo haciendo algo que me gusta. De echo, tengo ganas constantes de mandar a la mierda a la mitad de la gente que me rodea. Estoy harta de las buenas caras, harta de conformarme, de la infravaloración, del sueldo de mierda... etc.
Tengo proyectos en mi cabeza, tengo ideas y tengo miedo. Ése es el problema, mi falta de cojones, mi falta de dinamismo, coraje y de alguien que crea en mí y me apoye.
Necesito un cambio. Urgente.
Seguiré por aquí, al menos de momento. No preocupaos, de momento no me suicido. Éso merecería otro post (o no).
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(Por otro lado, comentar que no suelo borrar comentarios, me gusten o no. Pero en uno de los últimos post alguien anónimo hizo un comentario muy muy fuera de tono que creo que no merecía quedarse ahí. Sólo eso.)
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