Parecemos dos locas soplando una vela anti-tabaco.
Me miras con ojos extraños mientras canto a voz en grito el cumpleaños feliz.
Estás contentísima por la cena especial que hoy por ser tu cumple te he preparado.
Cualquiera podría pensar que una mujer independiente que celebra una fiesta privada, para dos, el día en el que cumples un año es una descerebrada (no les falta razón).
Y es que, me desquicias, me enfadas, ensucias, lloras, ladras hasta dejarme sorda y consigues que un simple paseo sea mi peor pesadilla. Aún así, no te imaginas la falta que me haces.
Para mi amiga perruna:
¡Feliz primer año!