Mostrando entradas con la etiqueta James Blunt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta James Blunt. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de enero de 2010

Adiós 2009


Decidí que saldría un ratito a eso de las 00:05 de la noche.
Mientras me quitaba trocitos de uva de entre los dientes, pensé que a pesar de que lo que más me apetecía era quedarme en casa, viendo alguna película y poniéndome fina a mazapán lo que más me convenía era despejarme un poco. Mi hermano de 18 años no dejó de llamarme "pringadilla" durante toda la cena por que no tenía ningún plan. Me arreglé en 2 minutos y cogí camino cierto hacia algún lugar de la Vega Baja donde, aunque sin ganas, me esperaba algún plan discotequero.


Mi madre arriesgó su integridad física al regalarme unas bragas de lentejuelas, rojas y enormes.
Decidí colocarmelas para no darle disgusto y teniendo bastante presente que no iba a tener que enseñárselas a nadie esa noche.

Al final, la noche resultó de lo más divertida, e incluso por lo que supe "tumbé" a mi hermano en horarios y llegué a casa más tarde que él (soy toda una temeraria).

Como siempre que salgo me sorprendo del poder del alcohol y de la noche. Caras desencajadas con un gorrito procedente del cotillón y un pito que resulta de lo más desagradable cuando lo usan cerca de tu oído.

Lo peor de estos sitios de concentración de masas es la cola del lavabo. En éste en concreto hay una persona encargada y contratada exclusivamente para dirigir esas interminables colas, me quedé flipando. Es como un guardia de tráfico pero sin "pito", con un par de voces todo el mundo obedece (o casi todo el mundo).

La última vez que tuve que ir al lavabo, después de 20 minutos en cola, y viendo que el asunto no avanzaba tuve que tomar una decisión apresurada, o me meaba encima o buscaba otra solución, así que a las 6 de la mañana me vi encajada en un campo de barro con las bragas (y las medias) hasta los tobillos y pensando como en mis casi 27 años había podido terminar así... En fin, cuando la necesidad aprieta ya se sabe.

Casi al final de la noche, conocí a un tal "Víctor", fue curiosísimo como un niño de 21 años intentaba convencerme de que "el amor no tiene edad" y que él, era muy muy maduro para su edad. Empleaba palabras exquisitas y usaba un vocabulario que creo que estrenó en ese momento... Me reí muchísimo desbaratando sus teorías e incluso me pareció tierno que de verdad el tal Víctor, pensara que tenía posibilidades o que iba a desarmarme con su verborrea. Fue curioso, desde luego.

Me lo pasé realmente bien, y ese era uno de mis propósitos mentales para el nuevo año, obligarme a salir más y que no se apodere de mí el "perrerismo" que hace que mi mejor plan y mi primera opción sea sofá, peli y mantita.


*Por otro lado, llevo una semana dándole una oportunidad a James Blunt, cantante al que no había hecho mucho caso hasta ahora y que me está sorprendiendo muchísimo. El "Back to Bedlam" me está dejando patidifusa y ahora me parece que su falsete al más puro estilo Gollum (que antes me parecían cambios de voz y falsetes ridículos) le dan un toque genialmente original a sus canciones. Os dejo el vídeo de una de mis preferidas.*